Fucus, ¿un alga para perder peso?

El fucus es un alga que puede ayudarte a conseguir tus objetivos de perder peso. En este artículo te contamos cómo.

Cuidar lo que comemos, beber suficiente agua y evitar el sedentarismo es la fórmula para mantener el peso ideal. Sin embargo, en ocasiones podemos acelerar el proceso con la ayuda de ciertos alimentos y/o suplementos que tengan propiedades adelgazantes, como el fucus.

El Fucus verticulosus,también conocido como fuco negro o simplemente fucus, es un tipo de alga parda que crece en las costas atlánticas, bálticas y en la zona oeste del océano Pacífico. Se trata de una macroalga que puede llegar a alcanzar entre los 60 y los 90 cm de longitud. Está formada por una serie de vainas llenas de aire que le ayudan a flotar. Pero es  del tallo de donde se extraen los nutrientes y el que se ha utilizado desde hace decenios con fines medicinales, por ejemplo, para desinflamar los tejidos, como laxante o para perder peso.

Conozcamos mejor esta alga y veamos  cuáles de sus propiedades permiten a nuestro organismo adelgazar.

Propiedades y beneficios del fucus

Las investigaciones realizadas hasta el momento muestran que el fucus posee ciertas propiedades que benefician nuestra salud de diferentes maneras. Estas son algunas de ellas:

Antioxidante

Los científicos le atribuyen al fucoidán (un elemento que está presente en las algas pardas) propiedades antioxidantes. Esto podría frenar la acción de los radicales libres y prevenir la aparición prematura de enfermedades.

Antibacteriano

A falta de más estudios, el fucus parece ser que tiene la capacidad de combatir infecciones causadas por bacterias. Gracias a ello se acelera la curación de las heridas superficiales y de los eccemas.

Anticancerígeno

Aunque no se trata de utilizar el fucus como sustituto del tratamiento para el cáncer, sí puede ser un complemento de él porque parece ser que los componentes del fucus impiden el crecimiento de ciertos tipos de células cancerígenas.

Anticoagulante

El fucoidán también cuenta con propiedades anticoagulantes, lo que resulta muy útil para disminuir el riesgo de que se produzcan trombos en las arterias.

Antidiabético

Consumir fucus con regularidad ha demostrado que puede bajar los niveles de azúcar en la sangre.

Antiinflamatorio y analgésico

Ambas propiedades son muy efectivas para aliviar tanto la inflamación como el dolor que causan enfermedades autoinmunes como la artritis reumatoide.

Estimula la glándula tiroides

Al contener yodo se puede utilizar el fucus para aumentar la actividad de las tiroides de bajo rendimiento. Sin embargo, se desaconseja su consumo si ya se está bajo tratamiento con hormonas tiroideas.

Mejora la salud de la piel

Entre las muchas propiedades del fucoidán se encuentra la de retener el colágeno. De esta manera, la piel mantiene su elasticidad y firmeza durante más tiempo.

Por qué ayuda el fucus a perder peso

Muchas personas definen el fucus como «alga milagrosa» debido a todos los beneficios que puede aportar. Y es que se trata de una planta marina cargada de nutrientes: vitaminas A, C, E y B1, calcio, yodo, sodio, hierro, magnesio, fósforo, fibra, clorofila, polifenoles y carotenoides, entre otros.

 Todos estos elementos influyen de una manera u otra a la hora de perder peso. Veamos cómo:

Acelera el metabolismo

El fucus aumenta el gasto energético del organismo, con lo que también se incrementa la movilidad de las grasas y se optimizan el resto de funciones del organismo.

Combate la celulitis

La celulitis suele aparecer cuando tenemos un metabolismo lento, pero como hemos mencionado antes, el fucus tiene la capacidad de acelerarlo, impidiendo la acumulación de grasa bajo la piel.

Efecto saciante

La fibra que contiene el fucus no solo mejora el tránsito intestinal sino que hace disminuir el apetito, de hecho, puede llegar a absorber hasta seis veces su peso en agua. Así que al llegar al estómago se hincha, el contenido de este se vacía más lentamente y como resultado se produce la sensación de estar llenos. De esta manera es más fácil no picar entre horas e incluso de comer menos cantidad en las comidas principales.

Está claro, pues, que el fucus es una ayuda para perder peso, pero para que sus efectos sean realmente eficaces, es necesario acompañar su ingesta con una dieta equilibrada y la práctica regular de ejercicio.

Las contraindicaciones del fucus

Uno de los principales riesgos de comer cualquier tipo de alga, incluido el fucus, es la contaminación por metales pesados. Hoy en día las aguas de mares y océanos pueden llegar a contener elevados niveles de arsénico y mercurio. Por eso es muy importante asegurarse antes de comprar fucus que el producto no procede de aguas contaminadas, sino de cultivos 100% ecológicos.

Aparte de esto, existen ciertos colectivos que deberían abstenerse de consumir fucus o limitar bastante su consumo:

  • Personas con hipersensibilidad al yodo o que tomen medicamentos que lo contengan. ya que el fucus es rico en este mineral.
  • Quienes padecen disfunción de la glándula tiroides.
  • Personas con hipertensión, ya que el fucus tiende a elevar la presión arterial.
  • Mujeres embarazadas y niños, por falta de estudios concluyentes.
  • Pacientes diabéticos o con hipoglucemia porque esta macroalga puede disminuir los niveles de azúcar en sangre. En este sentido, también es importante tener en cuenta que existen medicinas, infusiones de hierbas o suplementos nutricionales que también pueden alterar los índices de glucosa.
  • El fucus tiene propiedades anticoagulantes, así que tampoco debería consumirse junto con medicamentos que tengan el mismo efecto o productos naturales como el ginkgo biloba, ya que podría aumentar el riesgo de hemorragia.
  • Los mucílagos que contiene el fucus son un tipo de fibra gelatinosa que favorece la motilidad intestinal pero que también puede dificultar la absorción de algunos medicamentos.

Puedes adquirir el fucus en tiendas especializadas en formato de cápsulas o en infusión. La dosis diaria recomendada es de dos pastillas o dos infusiones, tomadas preferiblemente en el desayuno o en la comida del mediodía. Excederse de esa cantidad puede provocar ataques de ansiedad, nerviosismo y taquicardias.

Si te animas a utilizar el fucus como complemento en el marco de una dieta de adelgazamiento, no olvides de tomar las debidas precauciones y seguir las instrucciones de tu médico, si fuera necesario.